Tomás el Gafe

Tomás el Gafe

Franquin, Jidéhem
Y de repente, sin una explicación y sin una sola palabra de presentación, apareció por la redacción de la editorial un extraño personaje. Del misterioso empleado sólo se sabía que se llamaba Tomás. Fantasio fue el primero en hablar con él, pero poco pudo sacar en limpio, únicamente sabía su nombre y que estaba allí para trabajar, aunque nadie sabía exactamente en qué. Lo que todos descubrirían poco después es que Tomás era un gafe de primera categoría, por lo que en la redacción les esperarían numerosas situaciones desternillantes que pondrían a prueba la paciencia de todos.